Perspectivas. Revista de historia, geografía, arte y cultura de la UNERMB
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BANALIZACIÓN DEL CONOCIEMIENTO EN EL MUNDO POSMODERNO
En otras palabras, el secreto de la durabilidad de las grandes civilizacio-
nes está, precisamente, en la preservación de sus legados culturales. Así,
todo lo que hemos sido, somos y seremos, tiene una impronta cultura, cuya
práctica humana está sujeta a una necesidad de plantear y replantear un con-
junto de conocimientos, generados de una situación de carácter dialéctica.
Atendiendo a estas consideraciones cabe destacar que desde Kuhn, los
avances que supuestamente se daban en la ciencia no se producían por una
acumulación de conocimientos sino a partir de un cambio en el punto de
vista, y que algunos autores lo denominan paradigmas; esto es una intuición
que modicaba las imágenes del saber y los hacía extenderse en otra direc-
ción. Pensar en que el saber o la verdad sobre el mundo, no era más que un
cambio en la perspectiva de lo que hasta ese momento era visto. Muy cerca
esta la critica de Feyerabend y su contra hacia el método que descalicaba
por completo la creencia de que el conocimiento se habría de obtener a par-
tir de un juego determinado de procedimientos de investigación.
De acuerdo con lo expresado, existe una antigua tradición que concibe el
“conocimiento”, como algo relacionado a la acción entre un sujeto y un ob-
jeto circunscrito a una época histórico-social en un binomio mente-mundo;
por lo cual existe tendencia a aceptar que todo conocimiento se genera a
partir de un proceso que se inicia en los sentidos, donde la sensación actúa
en forma activa, en la cual los órganos sensitivos son parte integral del yo
(sujeto cognoscente), que entra en contacto con un no yo (objeto conocido),
generando así un impulso nervioso, que es causa de la imagen perceptiva. A
esto se suma claro está las palabras, el discurso y el mundo: y que gracias a
las interrelaciones sociales como vehiculadas por estos juegos de palabras,
obtiene una serie de signicados en consonancia con los aconteceres, actos
o fronteras que se dan en ese ámbito espacial (mundo), así como el que es
visible en él.
En consecuencia, la postura epistemológica del presente artículo está
sujeta a que las ciencias humanas no comienzan con “mediciones”, sino con
grandes ideas y que el progreso cientíco no consiste en el excesivo meto-
dologicismo, que busca sólo la acumulación de hechos, eventos o aconteci-
mientos, sino en ideas insurgentes, que serán sometidas a una aguda critica.
En realidad, dicha posición está inclinada a aprehender el fenómeno,
buscando comprender los procesos de su transformación, sus contradiccio-
nes y potencialidades de cambio, debido a que la historia no es estática,
sino cambiante. Por ello se llega a considerar que todo conocimiento crí-