CREATIVIDAD: HOMO SAPIENS VERSUS HOMO DEMENS
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
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canismos responsables de los cambios progresivos en el encéfalo adulto no
se conocen totalmente, la función neural alterada en la madurez parece
depender en primer término de los cambios cuidadosamente regulados en
la fuerza de las sinapsis existentes. (Purves y otros, 2008:639).
Las experiencias de vida hasta la llegada al planeta del homo sapiens,
son el resultado de miles de reacomodaciones del cerebro primitivo, hasta
el salto crucial al cerebro emocional. Las pinturas rupestres muestran un
alto nivel de creatividad, tanto individual como colectiva -reconocimiento
del otro- en el contexto de su cotidianidad. Este hecho histórico fue tan
determinante que, sólo hasta el arribo del cubismo, el hombre fue la gura
a resaltar siempre y en cualquier cultura. En la pintura, la escultura y en el
arte en general, el rasgo distintivo siempre fue el hombre.
Contrastando, puede perfectamente decirse, las necesidades de la horda
y el clan, ya eran diferentes; pero igual sucedió cuando aparece la propiedad
privada, sólo que esta vez despunta un criterio diferente, el surgimiento de
los capitales como forma originaria de acumulación, fracturó la visión del
mundo y, en esa forma, la idea de la explotación adquiere nuevas dimen-
siones y por supuesto, remanentes completos en lo relativo a la teoría del
valor. El triunfo del valor de cambio sobre el valor de uso de los bienes, se
traduce en el modelo económico de reproducción ampliada que anterior-
mente plantease Marx.
En otro orden de ideas, Antoine-Louis-Claude Destutt, Conde de Tracy,
aristócrata, político, soldado y lósofo francés de la Ilustración, trae a la pa-
lestra, el término "ideología", en el periodo de la Revolución francesa, con
el signicado de ciencia de las ideas, tomando éstas, en el sentido amplio de
estados de conciencia. Preso casi una década en la Bastilla, el lósofo fran-
cés, exiliado en Bruselas, comenzó a publicar Eléments D'Idíologie, postu-
lando la fundación de un original campo de estudios destinado a formar la
base de todas las ciencias: la ciencia de las ideas.
Denitivamente, la ideología será en la línea del tiempo un polisémico
concepto que se medirá, frente a frente, con las nuevas interrogantes so-
ciales, en procura de nuevas respuestas para la existencia humana. “Com-
prender no es una actitud crítica pasiva, Para elaborar una ciencia siempre
se necesitarán dos cosas: una materia y un hombre” (Bloch, 1984:112). Lo