Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
47
Santiago del Estero a los ojos de viajeros y
del cancionero: entre el estigma y la realidad
VALIENTE, Silvia
*
Conicet/Departamento de Geografía de la Universidad Nacional de Córdoba y de la
Universidad Nacional de la Patagonia Austral.
scvaliente@gmail.com
Resumen
Esta publicación surge de la revisión de una comunicación realizada hace casi una dé-
cada, trabajo que tuvo por objetivo exponer señalamientos construidos históricamen-
te sobre la población y el territorio santiagueño a partir de un género musical como
es el cancionero folklórico y de relatos de viajeros europeos que llegaron al país desde
mediados del siglo XIX a evaluar las posibilidades de invertir. En muchos casos, am-
bos han naturalizado un modo de ser y estar en el mundo. El análisis se realizó sobre
algunos temas del cancionero folklórico santiagueño y entrevistas a fokloristas junto a
la recopilación de fuentes bibliográcas, con la nalidad de mostrar estigmas que re-
caen sobre la población y su territorio. Producto de esas marcaciones o estigmatizacio-
nes que desdibujan el límite entre el estigma y la realidad, surgió una visión idealizada
y cristalizada del santiagueño y su territorio a través del tiempo. En este sentido esta
contribución pretende mostrar cómo el cancionero cristaliza un proceso comunicati-
vo y aporta un conjunto de imágenes y representaciones de distintas épocas.
Palabras clave: estigma, viajeros, cancionero folklórico.
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura.
Año 2 N° 4/ Julio-Diciembre 2014, pp. 47-61
Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt
ISSN: 2343-6271
* Magíster en Antropología y Dra. en Geografía. Investigadora Asistente del Consejo Nacional
de Investigaciones Cientícas y Tecnológicas, (CONICET) con sede en la Universidad Na-
cional de la Patagonia Austral, Unidad Académica Río Gallegos.
Recibido: 22/02/2014
Aceptado: 03/05/2014
VALIENTE, Silvia
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
48
Santiago del Estero eyes of passengers and a song: between stigma and
reality
Abstract
is publication arises from the review of a communication made almost a decade
ago, work that was aimed at exposing historically constructed signs on santiagueño
population and territory from a musical genre such as folk songs and tales of Euro-
pean travelers who came to the country from the mid-nineteenth century to assess
the possibilities of investing. In many cases, both have naturalized a way of being
and being in the world. e analysis was performed on some issues santiagueño folk
songs and interviews with fokloristas collection of literature sources, with the aim of
showing stigma that fall on the population and territory. Product of these markings or
stigmatization that blur the line between reality and stigma emerged and crystallized
an idealized vision of santiagueño and territory over time. In this sense this contribu-
tion aims to show how the song crystallizes a communicative process and provides a
set of images and representations of dierent times.
Key Words: stigma, travelers, folk song
Introducción
La primera versión de este escrito fue presentada como ponencia en las
XIII Jornadas de Geografía, organizado por el Departamento de Geografía
de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca,
realizadas en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, en junio de
2006. Recuperando relatos de viajeros en la tradición disciplinar tal como
lo hiciera Humboldt en Cosmos inspirado en el romanticismo alemán, ver-
tiente que valoriza lo particular, la signicación del contexto, y concibe una
forma de conocimiento en base a la empatía e intuición, esta investigación
tomó ese elemento como fuente de inspiración.
Esta aquella oportunidad se presentaban señalamientos que recaen sobre
los lugares y la población santiagueña, estigmas que no sólo resignican una
función sino que tienen por nalidad prácticas de identicación y diferen-
ciación. En este caso, los estigmas funcionan como etiquetas negativas que
marcan y denen una manera de ser y estar en el mundo.
Por estigmatizaciones se entiende
Señalamientos hacia otro en términos de defecto del carácter
del individuo y también los estigmas tribales (raza, nación, re-
SANTIAGO DEL ESTERO A LOS OJOS DE VIAJEROS Y DEL CANCIONERO...
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
49
ligión) susceptibles de ser transmitidos por herencia y que pue-
den contaminar a toda una familia (Goman 1989:11, citado
en Trinchero 1994:105, en Karasik 1994 comp.).
Esta temática cobra relevancia al interior del pensamiento humanista,
perspectiva nacida a nales de la edad media en contraposición a Descartes
y la ciencia racionalista, que incorpora nuevos puntos de vista buscando el
abordaje de la cultura humana. Para quienes adscriben a este paradigma,
el espacio es siempre un lugar, una extensión cargada de signicaciones
variadas (Entrikin, en Gomes 1996:310).
En este sentido, la noción de espacio como simple extensión y conjunto
de entidades físicas puras de la geografía racionalista cede ante una noción
holista e integradora que reconoce la dimensión simbólica del espacio. En
términos generales, esta perspectiva teórica se encuadra en el humanismo
en geografía, perspectiva que admite el estudio del espacio desde múltiples
interpretaciones, diversos enfoques y métodos. Sobre esta temática versa la
presente contribución.
Se tomó como referente del folklore santiagueño al grupo Los Caraba-
jal como representativo de la provincia por su trayectoria, desde 1967. La
metodología y obras del cancionero seleccionadas puede ser consultada en
un trabajo de mi autoría: ‘El territorio como diacrítico en los procesos de
reconocimiento y diferenciación. Un estudio de casos’
1
.
Caracterización del lugar
La planicie santiagueña se extiende al piedemonte oriental de las sierras
de Ancasti y, la parte norte y noreste (Pampa de los Guanacos), al piede-
monte oriental de las sierras subandinas. Es decir, la parte centro-norte co-
rresponde a la llanura chaqueña y la sur, a las sierras pampeanas del norte de
Córdoba
2
. El territorio santiagueño presenta una clara ordenación espacial-
1 En Aportes cientícos desde Humanidades 4, Tomo I. Facultad de Humanidades, Universidad
Nacional de Catamarca. Octubre de 2004. ISSN 1666-2431. (versión impresa) pp. 67-78.
2 Este hecho otorga a Villa Ojo de Agua un perl diferente al de la provincia de Santiago del
Estero por tener desde el punto de vista morfo-estructural más relación con el norte de
Córdoba que con el resto de la provincia, lo que se traduce en ser el referente turístico de la
misma (Sierras de Sumampa, Ambargasta y Guasayán), y recibir ingresos desde esta indus-
tria. Allí se realiza la esta Nacional del Artesano.
VALIENTE, Silvia
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
50
lineal en el corredor mesopotámico de los ríos Salado del Norte y Dulce, y
algunas áreas discontinuas vinculadas a ejes de comunicación interrumpi-
dos en el noroeste por bañados.
La adversidad del medio natural no propició su poblamiento. En la pla-
nicie el clima es continental acentuado (temperatura media anual 23ºC),
con precipitaciones que disminuyen en el oeste hasta los 450 mm. Durante
el siglo XVII, los derrames del río Dulce estuvieron a punto de borrar del
mapa a la ciudad de Santiago del Estero. Reliquias coloniales como la celda
Figura 1: Mapa político de la provincia de Santiago del Estero
http://repositorioimagen-download.educ.ar/repositorio/Imagen/
SANTIAGO DEL ESTERO A LOS OJOS DE VIAJEROS Y DEL CANCIONERO...
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
51
conventual que ocupó San Francisco Solano, convertida en Museo de Arte
Sacro, sucumbieron al terremoto de 1817. De igual manera, se conserva
una casona de 1820 que sobrevivió a las guerras civiles y hoy hospeda colec-
ciones del Museo Histórico de la Provincia.
Los departamentos Capital y La Banda concentran cerca del 50% de la
población provincial total (casi un millón de habitantes), y a su vez son los
de mayor densidad de población. La mayor concentración demográca de
asentamientos humanos y comunicaciones se ubica en la diagonal uvial
–atravesada por rutas nacionales Nº 9 y 34-, mientras que el norte y este
provincial presentan un débil poblamiento, donde el centro urbano más
importante, y a veces el único, es la cabecera departamental.
Esta desigual distribución de la población data de la época colonial, y
se acentuó con posterioridad. El primer censo realizado en 1778 arrojó que
más de la mitad de la población se ubicaba sobre el río Dulce y estaba vin-
culada a los mercados altoperuano y porteño, mientras que en el Salado la
población era menor y más dispersa, dedicada a actividades económicas dis-
continuas, como la recolección y ganadería extensiva, adaptadas a la escasez
de mano de obra (Farberman 1998:165-186, en Valiente 2008). Las zonas
más dinámicas se corresponden con los ejes de comunicación surgidos, pri-
mero, a la vera del ferrocarril y, después, de las rutas.
Esta provincia, cuya base de la economía fue por largo tiempo la activi-
dad forestal, en la actualidad se encuentra devastada por el hacha. Perdió casi
el 80% de sus bosques a lo largo del siglo XX y, aún así, sigue siendo para
sus habitantes la tierra del algarrobo, el quebracho y el mistol. Durante un
largo período la actividad forestal constituyó el principal rubro de la econo-
mía provincial; en función de ella se tendieron redes ferroviarias y surgieron
centros urbanos donde se concentró abundante mano de obra necesaria para
esa actividad, procedente de distintas áreas de la provincia. Luego, esta acti-
vidad entró en decadencia, se aceleró la expulsión de población y, en su lugar,
tendió a asentarse una actividad ganadera extensiva junto con producciones
familiares minifundistas (Forni y Neiman 1991:22, en Valiente 2008).
La ganadería extensiva complementada con agricultura intensiva bajo
riego practicada en chacras y quintas para la producción de frutales, alfalfa,
legumbres, algodón, maíz, constituyen las actividades dominantes. Estas
VALIENTE, Silvia
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
52
actividades introdujeron cierto dinamismo en la economía provincial hacia
las décadas de 1970 y 1980 debido a la expansión del área agrícola por la
sistematización para riego del Río Dulce, el desarrollo de actividades agrí-
cola-ganaderas de capital intensivo en las zonas este y noroeste, junto con el
crecimiento sostenido del conglomerado urbano Santiago-La Banda (Forni
y Neiman 1991:22, en Valiente 2008).
La expansión del área agrícola signicó la disminución de ovinos, vacu-
nos y caprinos y el crecimiento de hortalizas y frutales, cereales y hortalizas,
cultivos industriales y forrajeras. En la diagonal uvial de Santiago del Es-
tero se aprovecharon las aguas del río Dulce para riego y se desarrolló una
agricultura intensiva representada por frutas y hortalizas, favoreciendo el
clima la alta productividad de zapallos, melones y sandías. En cuando a la
actividad industrial predomina la explotación de productos alimentarios y
la explotación de los bosques e industria textil.
Como la práctica de la agricultura intensiva requiere riego y la utili-
zación de tecnología actualizada, esta actividad se concentra en las áreas
más húmedas, es decir, en la Mesopotamia santiagueña. Dado que estas
actividades se realizan sobre suelos pobres en materia orgánica y a menudo
salinos que quedan expuestos al retirarse la cubierta protectora del bosque,
se iniciaron graves procesos de erosión, a los que se sumaron la salinización
derivada del riego, utilización de fertilizantes y plaguicidas, y las explotacio-
nes forestales y ganaderas en decadencia. Los bosques están muy deteriora-
dos como consecuencia de la intensa explotación y ausencia de medidas que
garanticen su reproducción.
De acuerdo con los resultados de la investigación llevada a cabo por
Benencia, Forni y Neiman (1991) esta provincia tiene como actividades
predominantes la agricultura de regadío, la ganadería vacuna, la ganadería
caprina y lanar y la explotación forestal.
En suma, las investigaciones mencionadas exponen la heterogeneidad del
territorio santiagueño. Por un lado, la ampliación de supercies bajo riego
y el surgimiento de cultivos intensivos en mano de obra y capital muestran
una cierta modernización del sector agropecuario; y, por otro lado, persisten
áreas consideradas tradicionales y retrasadas en términos económicos y so-
ciales (Forni y Neiman 1991:24, en Valiente 2008). De este modo, fueron
presentadas las características históricas y socio-ambientales del espacio en
SANTIAGO DEL ESTERO A LOS OJOS DE VIAJEROS Y DEL CANCIONERO...
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
53
estudio, mostrando los aspectos más críticos y esbozando la construcción de
estos territorios a través del tiempo.
Alcanzaron a estas áreas las principales modicaciones en el conjunto
de la economía argentina que se inscribieron en la denominada reforma del
estado, que derivó en la aplicación de políticas neoliberales. Bajo los pilares
de privatización de los activos públicos, apertura económica, desregulación
de la actividad productiva e integración regional, Argentina se insertó en la
dinámica de la globalización. Esta política había sido iniciada parcialmente
en los años 1975-1976, pero fue impulsada entre los años 1989 y 2001 con
el plan de convertibilidad.
Como rasgo sobresaliente señalamos la reestructuración regresiva de la in-
dustria y la retracción de los organismos públicos en materia de políticas pro-
motoras de desarrollo económico. Sólo un grupo de empresas y grupos econó-
micos tenían la capacidad de participar activamente y/o monopólicamente en
los diferentes mercados. Las empresas trasnacionales se convirtieron en los ac-
tores más dinámicos de la economía (Pintos 2003:280-281, en Valiente 2008).
Junto a la reestructuración productiva que caracterizó a este período, se
produjo el paulatino retiro del Estado en los sectores más progresivos de
la sociedad (salud y educación). Durante este período, Santiago del Estero
consolidó su perl como área de escaso desarrollo industrial, históricamente
denido por su falta de vocación en este sector. Además, se apreció un fuer-
te deterioro del empleo manufacturero en relación con la disminución del
mercado interno, la caída del salario real y la apertura a las exportaciones.
El advenimiento de la globalización signicó la agudización de los proble-
mas sociales denidos históricamente que afectan el área en estudio, que
pueden sintetizarse en las dicultades para la absorción de la fuerza laboral,
en la carencia de actividades productoras de bienes que pueden incorporar
fuerza laboral demandante, en la debilidad del mercado externo y en la di-
fícil colocación de productos en el mercado externo.
Santiago del Estero y sus desventajas comparativas
A menudo el cancionero, relatos de viajeros y fuentes históricas mues-
tran a esta provincia desde las condiciones medioambientales y amenazas
naturales, como desventajas comparativas en relación a otras provincias.
VALIENTE, Silvia
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
54
Durante los primeros siglos Santiago vivió una relación con-
tradictoria con el río Dulce, que a la vez que la alimentaba
regando sus campos de cultivo, la asediaba con las crecientes
veraniegas (Felipe Albornoz 1628, en Tasso 1984:9).
El medio natural no propició su poblamiento. El río es un tema presente
en el cancionero santiagueño. Desde ese entorno medio-ambiental surgieron
marcaciones ligadas al desamparo, la postergación, y la ocupación de sus
tierras para la obtención de madera para leña y durmientes. En la actualidad,
esta actividad ha menguado debido a la sobreexplotación de los recursos
forestales. Perdió casi el 80% de sus bosques en el transcurso del siglo XX
para ser reemplazado por el cultivo de soja en las últimas décadas, y aún sigue
siendo para sus habitantes la tierra del algarrobo, el quebracho y el mistol.
Esas condiciones naturales otorgaron a este territorio el perl de provee-
dor de materia prima (leña, madera y sal). El escaso desarrollo industrial,
la carencia de regímenes de promoción industrial, de diferimientos agro-
pecuarios introducidos por el gobierno provincial, arman las desventajas
comparativas de Santiago del Estero en relación a otras provincias.
La misma data del siglo XVII cuando la supremacía pasó a manos de
Córdoba de la Nueva Andalucía, y luego el puerto de Buenos Aires selló
el destino marginal para el noroeste. Con el paso del tiempo, sufrió el mal
del progreso y del centralismo que diseñó un sistema de comunicaciones de
marcadas preferencias regionales, fundamentalmente hacia el litoral, y orien-
tó la producción económica de acuerdo a los intereses de los más poderosos.
En las últimas décadas esta situación se acentuó. Santiago del Estero no
fue beneciaria de los denominados regímenes de promoción industrial, que
se sancionaron entre 1979 y 1983 y propició la instalación de industrias en
zonas no provistas de los factores propicios para su localización. Tampoco fue
un sector promocionado históricamente, panorama que empeora por la explo-
tación intensiva del monte, depredación y falta de programas apropiados para
el desarrollo. Todo esto en conjunto, promueve la pérdida de población rural.
Gran parte de las marcaciones que se aplican a esta provincia responden
a la visión de viajeros europeos que la visitaron en el siglo XIX y no oculta-
ron sus juicios negativos hacia la misma. Éstos compararon a Santiago del
Estero con otras provincias argentinas, poniendo sobre relieve los adelantos
SANTIAGO DEL ESTERO A LOS OJOS DE VIAJEROS Y DEL CANCIONERO...
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
55
y comodidades presentes en las otras, como por ejemplo Córdoba.
omas Page, un marino estadounidense que visitó la provincia en
1855, la denió de aspecto decadente, con casas desiertas y arruinadas, ca-
lles silenciosas. Un siglo y medio más tarde, Horacio Banegas recuerda su
infancia y la de muchos santiagueños, imagen que guarda continuidad con
la del marino estadounidense: “Un barrio de ranchos bajos, principado de
mi infancia, mis padres fueron los reyes mi cuna era un cajón de manzana
(“Huayno de mi infancia” de Horacio Banegas).
Tres años más tarde (1858), el italiano Pablo Mantegazza, estudioso hu-
manista que recorrió América, la denió como una ciudad carente de inte-
rés, aunque con una vida muy dulce. Llamó su atención las casas de barro,
los espesos bosques de naranjo y duraznos que ofrece un aspecto triste.
El europeo no encuentra en Santiago más que una excelente
salud, y si sabe contentarse un poco puede, con fácil industria,
habituarse a las costumbres patriarcales de una vida dulcícima
(Mantegazza 1858 en Tasso 1984:46).
Ese espeso bosque al que hacía referencia el italiano, tiene su presencia
en el cancionero en los patios de tierra, poblados de chañar, algarrobo o
mistol. Esos patios se incorporan como un ambiente más de la casa, ya
que en general la temperatura lo permite y las casas no tienen ambientes
grandes. Respecto a esos patios de tierra, surgen distintas argumentaciones.
Para Walter Carabajal, las casas lo conservan porque el santiagueño se
aquerencia mucho con las cosas, es muy difícil sacarlo de su hábitat. Pablo
Lozano, en cambio, sostiene hay que reconocer el límite entre vivir de de-
terminada manera por tradición o por pobreza, cuando en muchos casos no
han conocido otra manera de vivir.
Como síntesis de lo expuesto hasta aquí, Di Lullo sostiene que:
hay en la génesis de esta ciudad -y de esta provincia- un empe-
cinado orgullo, una dignidad, una porfía que la han manteni-
do intacta e incólumne a través de cuatrocientos años y en el
transcurso de los cuales sufrió hambres, pestes, inundaciones,
sequías, terremotos, guerras, invasiones, éxodos y jámeleses.
Fueron en realidad innitos sus padecimientos. Hasta el agua
VALIENTE, Silvia
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
56
de su río le ha sido cercenada, hasta su historia ha sido olvida-
da. (Di Lullo1953, citado en Tasso 1984:77).
Sin embargo, el cancionero santiagueño poco habla sobre los siglos de
lucha que libró esta provincia. En contrapartida, rearma imágenes y re-
presentaciones que recogieron los viajeros recuperando el pensamiento de
Mantegazza acerca de las placenteras reuniones de parientes y amigos, la
familiaridad de la gente, marcaciones que contrarrestan aquellas negativas
vertidas históricamente.
Estigmatización de la población
De acuerdo al cancionero y entrevistas realizadas, se presenta al santia-
gueño como alegre y cantor, músico, moreno, cuya sangre es chacarera,
también un bailarín diferente. Tienen el rostro muy moreno, son suma-
mente dados a las diversiones y les importa muy poco el comercio” (Acaret-
te du Biscay, 1657 en Tasso 1984:28).
El ser músico, cantar para expresar el sentimiento de la gente, bailar con
donosidad una chacarera, tocar la guitarra, violín o bombo y hablar qui-
chua, parece distinguir al santiagueño.
“Si tenemos que marcar símbolos propios toda la vida los chicos se van
a identicar con una chacarera o con el quichua (Mario Carabajal en en-
trevista).
La añoranza no es un elemento menor. La misma puede explicarse si-
guiendo el pensamiento de A. Giddens:
(…) se puede estar físicamente con alguien en el aquí y ahora,
mientras la mente está a kilómetros o años de distancia. Uno
de nuestros problemas en las relaciones es que ‘algo’ nos aleja
del presente y de esta manera no ‘estamos’ con quien estamos
(…) (Giddens 1997:17).
Ese ‘algo’ que aparece marcado en el texto que los aleja del presente y
hace no estar con quien están, tiene que ver con el sentido de pertenencia,
hecho que los lleva a diferenciarse del resto por las redes que sostienen sus
relaciones sociales, redes por donde transcurre la conanza, la importancia
de la familia, amistad, respeto por los mayores y antepasados, y otros valores
SANTIAGO DEL ESTERO A LOS OJOS DE VIAJEROS Y DEL CANCIONERO...
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
57
debilitados en la sociedad post-tradicional.
Añorar la tierra natal desde Buenos Aires es un lugar obligado para los
santiagueños” (El Liberal, Número Especial del 25º aniversario año 1923,
en TASSO 1984:69);
“Trullenque sabía decir en sus paredes hay nostalgias colgadas, como que
había un poncho siempre añorando el pago” (Mario Carabajal en entrevis-
ta). “No sé en que año Julio Jerez compuso Añoranzas, y ya esta el tema del
desarraigo,…, lo ideal sería no salir del lugar de uno, pero las condiciones
obligan… Yo ahora hace 12 años he vuelto a Santiago, me di el lujo de
volver” (Kali Carabajal en entrevista).
El luthier está muy identicado con el hombre santiagueño. “En Santia-
go mismo se construyen estos instrumentos de aspecto sencillo y pintados
de colores, y el gaucho, en la campaña o en la ciudad, canta sus tristes
acompañándose con aquel instrumento” (Gálvez 1882, en Tasso 1984:53).
Siguiendo con esta caracterización, Kali Carabajal designa a los músi-
cos santiagueños como autodidactas. El cancionero enaltece los músicos
quichuistas y salamanqueros. Estos son considerados guardianes de tradi-
ción, y bajo esa denominación se rearma Santiago como isla lingüística
que conservó el quichua. También dene al santiagueño como un bailarín
diferente, es decir cuyo baile no es de academia.
Allá todos saben bailar y tienen mucha facilidad terrible para aprender a
tocar el bombo, la chacarera. Donde vos vas hay una guitarra y un bombo.
En cada casa hay una peña, por eso vamos poco a tocar allá, en qué los po-
des impresionar con lo que tienen. (Pablo Lozano en entrevista)
Cuando el cancionero habla del pueblo santiagueño, reere a gente ama-
ble, criolla, generosa, de noble corazón, también pobre, humilde, hospitala-
ria, entristecida, que tiene sangre color mistol y lleva prendida la chacarera
en su corazón.
“El santiagueño es puro corazón, es gente buena, por eso el santiagueño
es pobre, porque lo han vivido engañando” (Walter Carabajal en entrevista).
También lo caracterizan como religioso, religiosidad que dio nombre y
contenido a un sin número de obras, como Alma del rezabaile, Señor del
Mailín, Escondido de la Alabanza, por citar algunas.
VALIENTE, Silvia
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
58
Ese fervor religioso, ligado a símbolos santiagueños (guitarra, bombo,
violín y chacarera), está presente desde su fundación. ‘Santiago’ en home-
naje al apóstol Santiago (su día) y ‘del Estero’ por la gran cantidad de tierras
inundadas por los desbordes del río Dulce.
En Santiago se instaló la primera orden religiosa del país, los domini-
cos. Además, tiene una de las dos réplicas que hay en el mundo del santo
sudario. Está en la iglesia del convento Santo Domingo. Fue enviada por
los reyes católicos por ser la ciudad argentina más antigua, y custodiada por
los jesuitas hasta su expulsión. Luego quedó bajo control de los dominicos.
Con respecto a la mujer, asociada a la gura de madre, es denida en
el cancionero como de piel morena, de antigua raza, de carita risueña, que
cocina, reza, baila, canta y da calor a sus hijos. omas Page rerió a la do-
nosidad de la mujer:
En el curso de la reunión se bailaron valses, polkas, masurcas, pero lo me
encantó fue el federal, el garto (gato) y otras danzas españolas en las que la
gracia de las mujeres era inimitable (Page 1855, en Tasso 1984:45).
Mientras que el cancionero destaca del hombre que trabaja en el monte o las
salinas, y lo señalan como castigado por el sol y viento norte, persona dócil que
vive en condiciones subalternas heredadas de la población aborigen; la visión
europea menosprecia el componente indígena, y le llaman bárbaro, salvaje.
Este estigma aborigen procede del pensamiento de los viajeros europeos.
Atamisque era un villorio, en el que vi abundancia de mendi-
gos, que rodeaban el grupo de viajeros y estudiantes; estaban
acos y muy sucios, hablando una lengua que yo no compren-
día, eran quichuas por el idioma, y bárbaros y por el aspecto
(Gálvez 1882, en Tasso 1984:51);
Hay muy pocos gringos aquí... A medida que avanzábamos,
veíamos chicos de color caoba con ojos brillantes y oscuros y
tiesos cabellos negros que chapaleaban desnudos en el barro de
las calles. Había algo de bárbaro y salvaje en esa ciudad que nos
afectó mucho (Knigth 1880, en Tasso 1984:50).
Conforme a lo expuesto hasta aquí, algunas representaciones son com-
partidas por el cancionero, entrevistas y relatos de viajeros recopilados por
SANTIAGO DEL ESTERO A LOS OJOS DE VIAJEROS Y DEL CANCIONERO...
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
59
Tasso. Éstas, en general hacen referencia a la calidez de su pueblo; mientras
que otras de raíz aborigen exaltadas por el cancionero, son consideradas por
los europeos como marcaciones negativas que ponen a esta provincia en
inferioridad en relación a otras.
Estigmatización del territorio
Los atributos que se otorgan a Santiago del Estero se vinculan a imáge-
nes y representaciones consagradas al pasado, a modo de resaltar cuestiones
de trascendencia e identidad.
Bien lo expresa el cancionero en varias de sus letras al decir: Santiago
es ancestral, leyenda y tradición; es un cantor que canta la chacarera; un
vientre marrón preñado de trigos; tierra gaucha; madre ancestral de trenzas
blancas que tiene brazos milenarios que acunan a sus paisanos, dolor de
siglos; Santiago del Estero es un chango moreno, con música en los ojos y
un corazón coplero.
En relación a estos atributos, Tasso considera que Santiago del Estero
es inabarcable, que al historiarla no hay que privarse de mostrar los lazos
invisibles que alimentan las relaciones y los afectos, las vidas vividas en su
interior y la singularidad de los seres humanos.
De igual modo que ocurrió con la estigmatización de la población, la
imagen de este territorio aparece menospreciada a los ojos de los viajeros.
Santiago del Estero es un pueblo de trescientas casas, sin fosos ni murallas,
emplazado en terreno llano y rodeado de bosques de algarrobos; está
situado sobre un río medianamente ancho, navegado por botes y
ricamente dotado de peces. El aire es muy cálido y bochornoso, que
hace de los habitantes unos perezosos y afeminados (Acarette du Biscay
1657, en Tasso 1984:28).
Así como hay colores para denir la población, también los hay para la
ciudad. Legnane, un arquitecto que confía en el surgimiento de un nuevo
impulso creador santiagueño, considera que Santiago tiene dos colores: el
color del sol, que hace que las guras se marquen más, los contrastes de la
luz y la sombra, y el rosado de los orecidos los lapachos en toda la ciudad.
“Santiago del Estero es una ciudad aparentemente fea para quien no ha
descubierto el gozo de caminar por ella” (Legnane 1983, en Tasso 1984:87).
VALIENTE, Silvia
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
60
El cancionero la designa tierra madre por tener la capacidad de desper-
tar la voz de la pachamama; ser tierra enduendada de coyuyos con aires de
salamanca; por tener cantores de salamanca. Ese halo mítico que resalta el
cancionero, no había sido advertido por los viajeros.
He venido por primera vez a Santiago del Estero: conocía des-
de hace tiempo sus condiciones generales, debido a la lectura
de artículos de revista, de correspondencias más o menos bien
hechas, y sobre todo por la tradición que se mantiene alrede-
dor de su nombre y que salva las fronteras de la provincia para
entrar en el orden de las tradiciones nacionales. Os declaro
francamente que recorriendo hoy sus calles y alrededores de
esta ciudad he gozado de una verdadera sorpresa. He visto la
realidad que contradice y destruye todo cuanto se ha escrito y
se ha hablado, respecto del estado casi primitivo, embrionario
y en retardo de Santiago (Fazio 1885, en Tasso 1984:56).
Santiago del Estero aparece como un lugar contradictorio. A la vez que
acoge su población al viajero, lo azota con el viento norte. Los viajeros refe-
rían a él como ese antipático mensajero que tiene una inuencia fatal sobre
ellos, afectando su sistema nervioso central.
Estos señalamientos son funcionales a la imaginarización de este terri-
torio por parte de grupos hegemónicos. El discurso aceptado socialmente
válido se levanta sobre la base de lo étnico-cultural, diacrítico desde el cual
se reconoce y distingue a esta provincia en el territorio nacional. En este
sentido, el cancionero no genera un discurso contra-hegemónico, sino que
también es funcional al discurso de la elite dominante.
Conclusiones
A modo de cierre, y como síntesis de lo expuesto en líneas anteriores,
estas representaciones tienen una suerte de continuidad en el tiempo. Mien-
tras que Santiago es vista por los viajeros desde una visión que enfatiza en
lo marginal, inferior e idealiza a sus habitantes; el cancionero incorpora
esas marcaciones negativas y las asume como natural y no consecuencia de
un proceso histórico moldeado ideológica y culturalmente, que reelabora
y reproduce diferencias sociales y culturales acerca de cómo experimentan
SANTIAGO DEL ESTERO A LOS OJOS DE VIAJEROS Y DEL CANCIONERO...
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
61
la vida social y construyen sentidos. De la conjunción de estos factores,
Santiago del Estero produce narrativas visualizadas como congelada en el
tiempo.
Referencias
Bibliográcas
BARROS, C. coord. (2001): Geografía de la Argentina. La organización te-
rritorial. Estrada Polimodal, Buenos Aires.
GIDDENS, A. (1997): “La vida en una sociedad post-tradicional”, en Re-
vista Agora-Cuadernos de Estudios Políticos Nº 6, Año 3.
GOMES, P. (1996): Geograa e modernidade. Bertrand Brasil. Río de Ja-
neiro.
KARASIK, G. comp. (1994): Cultura e identidad en el noroeste argentino.
Centro Editor de América Latina. Buenos Aires.
TASSO, A. (1984): Historia de ciudades. Santiago del Estero. Colección Histo-
ria Testimonial Argentina. Centro Editor de América Latina. Buenos
Aires, 1984.
VALIENTE, S. (2008) “Folklore, Territorio e Identidad. La construcción
de la identidad a partir del sentido de territorialidad desde el can-
cionero folklórico”. Tesis de Maestría en Antropología. Facultad de
Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba.
Diciembre de 2008. Inédito.
Orales
PABLO LOZANO: folklorista cordobés, investigador del folklore.
WALTER CARABAJAL: hijo de Kali Carabajal e integrante del grupo
“Los Carabajal”. Autor y compositor.
KALI CARABAJAL: integrante del grupo “Los Carabajal”.
MARIO CARABAJAL: integrante del grupo “Los Carabajal”.