RINCÓN, Oriana; MILLÁN, Keila y RINCÓN Omar
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
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al otro precisamente por no estar social y epistémicamente asociado a la
localización imperial.
La colonialidad del saber puede entenderse entonces como, una de las
expresiones del fenómeno de la modernidad en el cual se presenta la narra-
tiva histórica de Europa como la única posible, como universal, objetiva
y aséptica. Desde este ideal se sustenta y presenta la visión de la sociedad
moderna como la más avanzada y normal de la experiencia humana.
Con la implantación de la lógica moderna, el saber se muestra des-lo-
calizado, al tiempo que devela una sura ontológica en la que se sustentan
los dualismos, las escisiones, las separaciones que se toman para explicar
el mundo, las relaciones entre las cosas. Toda la ciencia moderna se crea,
sistematiza, multiplica sobre la base de la fragmentación, que parte de la
consideración de la naturaleza, de lo sagrado y del hombre como existencias
ontológicamente diferentes, apoyándose en esta idea para elevar al hombre
como criatura superior, con concesión para intervenir, manipular, controlar
el curso de los acontecimientos en la tierra, ahora bien, no a cualquier hom-
bre, sólo al blanco europeo, en esto se devela la colonialidad del Ser.
Suena paradójico, a la vez indignante que la historia de los saberes uni-
versales, se construyera a partir de una sola mirada, de una sola voz, la de
Europa. Con ello se va congurando una lógica, un discurso que eleva la
raza, la racionalidad, la cultura y la historia del colonizador, una enuncia-
ción que expone la existencia, el ser localizado en la imperialidad como el
ideal de desarrollo, de progreso, de civilización al cual todo ser humano
aspira alcanzar en aras de eso, de existir, pero para ello primero debe pensar,
pensar justamente en términos del Europeo.
Esas expresiones, pretensiones o manifestaciones, constituyen lo que se
conoce como la colonialidad del saber y evidentemente del ser, la primera
categoría ha sido trabajada dentro del grupo modernidad/colonialidad por
el intelectual Edgardo Lander (2005) quien ha reexionado, considerán-
dola como, el carácter no sólo eurocéntrico sino articulado a formas de
dominio colonial y neocolonial de los saberes de las ciencias sociales y las
humanidades. La colonialidad del saber es un concepto que trasciende del
pasado o de las herencias coloniales de las ciencias sociales, este juega igual-
mente un papel medular en el dominio imperial/neocolonial del presente.