Perspectivas. Revista de historia, geografía, arte y cultura de la UNERMB
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Pedagogía de emprendimiento: un camino para el desarrollo del Proyecto...
un cambio. Ahora bien, dentro de las realidades identicadas en la gestión
universitaria, el proyecto ambiental, considerado como una expresión de
transformación tangible dentro del espacio universitario, ha quedado relegado
dentro de la práctica de cátedras como Educación Ambiental, al cumplimiento
de actividades de menor orden dentro de las cuales lo más signicativo puede
estar en una jordana de reforestación, lo cual tienen un valor, no cumple con
una verdadera oportunidad de proyecto, en función a lo mecánico que resulta
tomar la decisión de ejecutarlo sin que ello sea un producto de investigación.
En este sentido, Novo (1998:33) reere que; “la Educación Ambiental
es, antes que nada, un movimiento ético que no se centra exclusivamente
en el aspecto conservacionista”. Gutiérrez (1992:12) por su parte; “La
ética plantea un carácter eminentemente racional y normativo que orienta y
dirige las decisiones libres del ser humano en su búsqueda de lo correcto”.
Por lo tanto, se trata de la capacidad de meditar en las propias acciones, se
maniesta sobre todo al enfrentarse a situaciones nuevas, lo cual implica
que, en vista del panorama que se demarca en el espacio universitario, el
contenido de esta cátedra no está siendo gestionado a partir de alternativas
de reexión sobre las realidades y sobre las expectativas de los estudiantes.
Siendo correspondiente con las realidades que se presentan en la gestión
de las acciones en aula, he podido observar como algunos docentes de la
institución se mantienen en un proceso de enseñanza-aprendizaje que no
asume de manera relevante la posibilidad de cambio ante las exigencias de un
escenario de alta dinámica, y, por lo contrario, permanecen con un alto apego
en el modelo de clase magistral donde se sumerge al estudiante en el concepto
de educación bancaria referido por Paulo Freire.
Dentro de la concepción de educación bancaria, planteada por Freire,
es evidente la contradicción con las necesidades actuales ya que no existe
liberación posible, razón por la cual hasta el momento resulta escasos los
esfuerzos que pueden brindar un factor de autonomía en los estudiantes, no solo
de la creación y gestión del reconocimiento sino, además, de la administración
y gestión de las actividades.
Resulta justo reconocer, que el docente se encamina dentro de esta forma
costumbrista de trabajo, en el cual se suma a una tendencia paradigmática,
donde es un facilitador de ideas que no ofrece oportunidades claras para el
estudiante, a su vez no permite que se retroalimente para reconocer el valor
de las experiencias y en base a esto pueda reexionar para mantener una
actualización de sus prácticas y esforzarse para situarlas en una dinámica de