Perspectivas. Revista de historia, geografía, arte y cultura de la UNERMB
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Eunices, ALVILLAR *
llegando donde la familia de Juan en medio del desierto, pero sus padres no se
daban por vencidos y casi los alcanzan cuando estos se pararon para descansar
después de atravesar el desierto. Blanca Flor ve que vienen hacia ellos, saca
la colonia y la esparce frente a los que la persiguen, de inmediato el camino
se transformo en ciénagas, y lagunas, sus padres no pudieron atravesarlo y la
dejan que continúe su camino con Juan. Al cabo de dos días, llegan al caserío
de la familia de Juan. Ella se queda entre los matorrales para observar desde
allí, y le recuerda a Juan que no se acueste ni se deje tocar.
Es inmensa la alegría que siente la mamá de Juan al verlo, lo quiere abrazar
pero este no se deja, esquiva a toda la familia, y dice; ¡ya mamá, ya déjenme
que vengo cansado!, entonces le cuelgan un chinchorro y le dicen que se
acueste. Pero Juan dice que luego, que mas tarde, entonces le replican, ¡no
y que estabas cansado! , siéntate en el chinchorro. Juan no les hace caso y
saca de una mochilita que lleva en su faja de la cintura, el dinero que había
ganado se lo entrega a su madre, ella feliz, lo celebra y dice tráiganle ujolu a
mi hijo debe estar hambriento y con sed. Luego le insiste en que se acueste
un ratico aunque sea. Juan piensa, ¡Bueno aunque sea un ratico, solo me
sentare, así no me quedare dormido!, mientras tanto Blanca Flor lo observaba
y escuchaba todo. Estaba molesta y triste pues, Juan no había cumplido con
lo acordado, Juan se quedo dormido, su madre lo acariciaba, éste no recordó
más lo convenido, se olvido totalmente de la muchacha.
Con el tiempo Juan se iba a casar, había una esta en su caserío, era el
día de su boda, invitaron a mucha gente, músicos, toques de tambor, Blanca
or va hasta allá y se confunde entre la gente, en el apogeo de la celebración
y entrada la noche, Juan está entre los tíos de la novia y de pronto en medio
de la esta se paran unos muñecos de barro a bailar y cantar, Te acueeerrrdas
Juan cuando yooo tttte ayyuuuudaaaaba, llagaste harapiento y sucio, te di lo
mejor, te dije que nooo mmmee olvidaras, te acuerdaas mi amooooor, en eso
Juan mira para todos lados y piensa aquí esta Blanca Flor, la busca, observa a
todos pero no logra verla. Su cuerpo se vuelve sucio, sus ropas se convierten
en harapos.
En eso mira que al frente del caserío entre los carros de los invitados,
esta una de las camionetas del padre de Blanca Flor. Él, agobiado por todo y
con sus pensamientos encontrados se acerca a la camioneta, allí encuentra a
Blanca Flor, ésta lo mira a los ojos con esa mirada que al le infundía miedo y
escalofrío, a la vez que recordaba y sentía que la había traicionado. Se echa
sobre ella la abraza, la besa, le pide perdón, ella lo abraza y saca un puñal
con el que le corta la garganta y le dice sino eres para mí no eres para nadie.
(Fuente: Mito contado por mi madre, en mi niñez, Adelina Polanco, el