
Perspectivas. Revista de historia, geografía, arte y cultura de la UNERMB
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Representación del VPH en mujeres Wayuu
y la reproducción de los wayuu. Wolunka representa el peligro y los riesgos de la
vida, la relación entre los sexos no es sin riesgos: la vagina dentada es temible por
la castración, pero también violación
17
; En la cosmogonía wayuu la tumbada de los
dientes a Wolunka, simboliza el comienzo de la vida para los wayuu
18
. Es establecer
puentes transculturales mediante el manejo de símbolos presentes en el grupo y de
otros grupos para así poder tener otras herramientas que pueden tener incidencia en la
recuperación más efectiva y ecaz, pero al mismo promover la prevención.
Este mito narra la ontogénesis y las transformaciones que se dan en la naturaleza:
desde el color de los pájaros, la textura de las rocas, la joven en vieja u en ogresa, los
restos de los mellizos en maíz, las piedras en cerros, de la no vida a la muerte
19
, la
vida sexual entre hombres y mujeres y nalmente las transformaciones sociales: las
mujeres wayuu en reproductoras y continuadoras del sistema sociocultural wayuu
20
.
El mito habla del contacto con el otro diferente: la mujer para los hombres y para
las mujeres, los hombres, al hacer el paralelismo con el caso de la “vagina enferma”,
con VPH, abrimos la posibilidad de su análisis y valorar la posibilidad de utilizarlo
como referente para la prevención de las enfermedades de transmisión. La idea es no
es dejar que los dientes de Wolunka sufran la transición de dientes de defensa a dientes
que corroen – VPH - no sólo a los otros sino a sí mismas.
Referencias Bibliográcas
BOURDIEU, Pierre. (2000). La Distinción. Criterios y bases sociales del gusto,
17 El mito puede resumirse así: Wolunka es una adolescente, hija de Juya, que se bañaba desnuda, unos jó-
venes mellizos, nietos de Maleiwa, la observaban escondidos en los matorrales armados de arcos y echas.
Cuando se arroja al agua cae con las piernas hacia arriba, se le ven los dientes que tiene en la vagina; uno
de los mellizos, Maayui portador de una excelente puntería le arrojó una echa dando en el blanco, cayendo
los dientes esparcidos por aquel lugar. El agua se enrojeció con la sangre de Wolunka y se hizo un arco iris;
Las aves volaron a escoger sus colores, el cardenal se tiño de rojo, el turpial de amarillo y así sucesivamente
muchas aves. (…) Cuando Wolunka recobró el conocimiento se levantó muy acongojada y adolorida y a
duras penas podía caminar. A su paso fue dejando las huellas grabadas en las piedras. El padre la reprende
por haberse dejado ver de esos muchachos y sale a buscarlos para castigarlos por la agresión, los apresa me-
tiéndolos en una piedra y sella la entrada, cuando los jóvenes logran salir todo estaba establecido para que
los wayuu se reprodujera sobre esta tierra. Las mujeres wayuu tenían la vagina dentada y cuando a Wolunka
le tumbaron los dientes, se les cayeron a las demás. Luego Wolunka tuvo marido e hijos y el primero fue
una niña, de ahí en adelante se multiplicaron los wayuu. (Paz Ipuana, Ramón: 1973; Perrin, Michel. 1980).
18 Los wayuu rememoran este mito en el rito de pasaje de la niña a mujer, durante la menarquia, a la
salida del rito y con incorporación a la vida social a las adolescentes hechas mujeres, se danza la Yonna.
Esta danza es un juego de seducción donde las fértiles majayula (señoritas) danzan durante toda la noche,
se contonean al ritmo del tambor, para anunciar que son aptas para el matrimonio y para la procreación.
19 La joven (o la vieja en algunas versiones) de la vagina dentada muere para dar paso a una nueva vida
20 Los wayuu rememoran este mito en el rito de pasaje de la niña a mujer, durante la menarquia, a la
salida del rito y con incorporación a la vida social a las adolescentes hechas mujeres, se danza la Yonna.
Esta danza es un juego de seducción donde las fértiles majayula (señoritas) danzan durante toda la noche,
se contonean al ritmo del tambor, para anunciar que son aptas para el matrimonio y para la procreación.