ISSN: 2343-6271
ISSN-E: 2739-0004
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Recibido: 2026/03/08 Aceptado: 2026/05/20
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Enseñanza de la poesía en la transmisión cultural de Araya: añoranzas, memoria y
reflexiones de Alejandro “Capay” Millán
Teaching poetry in the cultural transmission of Araya: longings, memory and
reflections of Alejandro “Capay” Millán
DOI: http://doi.org/10.5281/zenodo.20632278
Aguilera Carvajal, Javier José
1
Correo: aguilerajavier964@gmail.com
Orcid: https://orcid.org/0009-0000-6587-3222
Universidad de Oriente, Venezuela.
Rodríguez Chauran, Jhanson Francisco
2
Correo: jhansonfranciscorodriguezchaur@gmail.com
Orcid: https://orcid.org/0009-0002-7278-7642
Investigador independiente, Venezuela.
Resumen
La presente entrevista forma parte de una serie de tres entrevistas llevadas a cabo entre diciembre de
2012 y febrero de 2013 por dos estudiantes de carreras de educación adscritas al Departamento de
Humanidades y Educación de la Universidad de Oriente en Cumaná estado Sucre, en el marco del
Seminario de Investigación Cualitativa; en las cuales se develan las facetas del Alejandro “Capay”
Millán, como es conocido coloquialmente, específicamente las de poeta, galeronista y transmisor cultural
de la Península de Araya. La publicación de dichas entrevistas se erige como un homenaje póstumo a
quien en vida manifestó su profundo y sincero amor por Araya, traduciéndolo en el canto, la composición
y la enseñanza de su afinado arte.
Palabras clave: Poesía, Península de Araya, Capay Millán, Galerón.
1
Licenciado en Educación, mención Biología, Magíster en Gerencia Educacional y Magíster en Ciencias de la Educación,
mención Planificación de la Educación. Universidad de Oriente, Venezuela.
2
Licenciado en Educación, mención Técnica Mercantil. Docente investigador independiente, Venezuela.
Sección: Entrevistas 2026, julio-diciembre, Vol. 14, Núm. 28, 196-213
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Abstract
This article is part of a series of three interviews conducted between December 2012 and February 2013
by two education students from the Department of Humanities and Education at the University of Oriente
in Cumaná, Sucre State, as part of the Qualitative Research Seminar. These interviews reveal the facets
of Alejandro “Capay” Millán, as he is colloquially known, specifically his roles as a poet, galeron singer,
and cultural transmitter of the Araya Peninsula. The publication of these interviews serves as a
posthumous tribute to a man who, in life, expressed his profound and sincere love for Araya, translating
it into song, composition, and the teaching of his refined art.
Keywords: Poetry, Araya Peninsula, Capay Millán, Galeron.
Introducción
La población de Araya contiene, sin lugar a dudas, un gran caudal de personajes con innumerables
talentos y saberes culturales dignos de ser transmisibles, si fuera el caso, a las generaciones del futuro.
Desde destacados Ebanistas y Poetas hasta reconocidos Cantautores y Curanderos; hacen de este lugar
del oriente venezolano un consomé cultural muy rico, diverso y atractivo. A pesar de que se dedican a
actividades muy diferentes, todos y cada uno de los cultores que hacen vida en Araya encuentran la
inspiración en esta noble región para realizar sus actividades.
En el caso de la Poesía, varios de los que han dedicado su vida a este arte coinciden en que la
materia prima que les permite elaborar sus escritos, es su experiencia personal. Es decir, sus vivencias,
emociones, logros, metas, familiares, sus sitios favoritos, amores, querencias. En fin, todo elemento que
les permee y les sea relevante, ya sea de su vida diaria o no, les brinda la posibilidad realizar tal arte y
contribuir a robustecer así el bagaje cultural de nuestro país. Diversos personajes de esta localidad durante
años se han dedicado a realizar destacadas labores en pro de enaltecer la cultura Arayera; entre ellos
Alejandro Millán, “El Capay” de Araya quien, se despidió de este plano en octubre de 2017 y nunca
descansó en practicar, promover y enseñar a otros sus saberes.
Entrevista
Como suele ser en estos casos la entrevista tuvo sus pasos previos con el saludo por parte de los
participantes, como se detalla a continuación:
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Jhanson: Buenos días señor Alejandro.
Alejandro: Buenos días muchachos, siéntense.
Javier: Buenos días, señor Alejandro, ¿podría comenzar por contarnos de sus inicios en el ámbito
cultural?
Alejandro: Inició en el galerón como una referencia histórica, yo no desprecio al galerón. No soy
Galeronista profesional, entré para ver como es el galerón, participar con él. Aprecio mi galerón, yo
quiero el galerón como si fuese la esencia misma de la parte folklórica nuestra; porque el galerón, como
yo escribo la décima y la espinela, el galerón es el que se presta para difundirla. Es el que más se presta
para eso. Es el canto, es el canto que tenemos nosotros acá en el oriente de Venezuela. Polo, La
Malagueña, Sabana Blanca, El Estribillo, todas esas series de cuestiones. Pero resulta y acontece que el
galerón es el que está más infundido en nuestras costumbres y manifestaciones. A partir del 03 de mayo,
que comienza la época de la cruz, continúa todo el año y la décima se presta para la gaita, gaita antillana,
gaita perijanera, gaita zuliana, gaita margariteña, que es la nuestra. Yo estaba metido en el galerón
buscando toda esa formación. Yo defiendo mi galerón. De hecho, yo aparezco como un referente de la
parte folklórica en cuanto a la décima espinela y en el galerón.
Yo tengo un seudónimo, que es El Capay de Araya. Yo soy Alejandro, El Capay de Araya. Cuando
yo me inicio en el galerón, en el colegio de Abogados en el año 1982, yo me inicio con la intención de
buscar la formación. En el año 1986 me dedico a buscar la formación de la décima espinela. Ya en el
1986, yo comienzo como un decimista normal. Quería estar seguro de lo que se estaba haciendo allí.
Paseé con los muchachos de Nueva Esparta, con los galeronistas de Nueva Esparta, Sucre, Anzoátegui.
Pasé 15 años con ellos viajando por todas partes, por varias partes de Venezuela. Fui a Anzoátegui,
Monagas, Margarita, por varias partes de Venezuela. En la parte folklórica llegué hasta Paraguaná. De
los 20 estados, viajé a 16 llevando el folklore de la Península de Araya, sin ser municipio todavía. El
municipio se inició en 1986, 05 de diciembre. Ya yo me desplazaba por varios estados de Venezuela por
las invitaciones que me hacían. La empresa ENSAL, la cual yo trabajaba en ella, me daba el permiso más
no los viáticos. Yo buscaba los viáticos en las bodegas y la gente que me daba cualquier cosa.
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Eso es correcto, el folklore de Sucre, el folklore de Araya viene directamente de la Isla de Coche.
Los Cocheros fueron los que refundaron el pueblo de Araya por qué sólo habían 4 o 5 casas que
anteriormente, a partir del año 1812 cuando cierra la salina de coche. Porque hubo una catástrofe, vamos
a decir este rmino. El pueblo se levanta y mata a un señor que se llamaba Pablo Antonio Chaparro que
era el que estaba encargado de las salinas de Coche, en 1812, cuando Juan Vicente Gómez. Entonces, el
pueblo toma represalias por que él mata a un muchacho de Coche, Pablo Antonio Chaparro quiso
escaparse y el pueblo lo mató.
¿Qué determinación tomó Juan Vicente Gómez? Cerrar las salinas de Coche. Cierran las salinas de
Coche y la gente se viene hacia Araya, que era lo más inmediato para trabajar con la sal. Acuérdate que
el estado Nueva Esparta y el estado Sucre, teníamos una cosa que nos identificaba que era la Agricultura
y la Pesca. Allá nos identificaba eran las salinas de Araya en Sucre y allá la de Coche y Pampatar. ¿Qué
sucede? La gente se viene de Coche para Araya y hacen una oleada grande de gente. Se vienen los
Frontado, los González, los Millán, los Cova, los Carreño. Esas familias, Cova, Carreño, Frontado,
González vienen directamente de Coche y fundan el pueblo en el sector la carretera y el sector guamita
y forman esa familia de esos trabajadores y traen sus costumbres, manifestaciones culturales, las cuales
nos las dejan aquí. Acuérdate que el Folklore, es la ciencia que estudia las tradiciones y costumbres de
los pueblos.
Esa ciencia, a raíz de los Cocheros de épocas ancestrales, de ellos no había un pueblo. Fueron los
Cocheros que nos trajeron sus costumbres y sus vivencias. Aquí aprendimos de eso, nos legaron una
especie de baile, una cuestión festiva que se llama Diversión. La Diversión nos identifica a nosotros, al
estado Sucre lo identifica el Joropo, Estribillo y Galerón. A nosotros nos identifica la Diversión y no
dejamos de escucharla. A nuestra Araya la identifica la Diversión, es como un baile, una comparsa. Van
varias guarachas y música y sacan unas estrofas, una cuarteta que rima el primer verso con el tercero, el
segundo verso con el cuarto verso. A veces queda uno libre, el del medio o el de arriba, el que el músico
o el poeta quiera. Hay que interpretarlo para darle connotación a la Diversión, que puede ser un ave,
objeto; es como te digo una especie de ambiente festivo que relata el compositor que saca un elemento a
flote. El Bobo Cañero es un ave marina que hace un nido en la tierra. La gente de Araya no sabe que esa
ave se perdió de Araya.
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Francisco Eustaquio Mago, el chico Mago, que es el primer elemento del que tenemos juicio, que
tenemos para analizarlo como la Diversión en el año 1916, 25 de diciembre. La primera Diversión se
toma como referencia, el referente como Diversión. Aquí, en la Península de Araya, es Francisco Mago,
que la llevaba por todos los pueblos. Después vino La Catalana, El Venado, La Sidra, El Camello; todas
esas series de cuestiones que se difundieron y que fue como la punta de lanza, todos lo siguieron a él.
Todo lo consultaban con él. Ese señor se murió, pero dejó un legado con sus hijos, sus hijos ahorita tienen
esa vivencia de hacer las cosas para que el pueblo las recuerde; sobre todo los meses de diciembre, todo
el mes de diciembre recordamos eso, Carnaval, Semana Santa.
A los 12 años mi papá me colocaba a leer las poesías, leer a Andrés Eloy Blanco, Pablo Neruda,
Cruz Salmerón Acosta. Leer al Poeta Nicaragüense, Rubén Darío Barrios. Me dijo que había que leer la
poesía, me colocó Poesía de Andrés Bello; una serie de cuestiones. Yo tenía que aprenderme cierto verso
de allí para que me fuera metiendo en la poesía. Porque a él le gustaba la poesía, era un Poeta Popular,
pero como trabajaba de vigilante, la gente no le paraba a la poesía. La gente no le paraba a eso, no tenían
la instrucción, no sabían que era eso. Él se dedicó a su trabajo y murió y todo el legado que nos podía
dejar mi mamá lo quemó porque en aquel entonces hubo la creencia de que no se podía tener nada del
difunto guardado, ni ropa, ni nada de eso y quemó todos los libros que me hacen falta ahorita. Cuando el
muere en el año 1964, yo tengo 14 años. Comienzo yo a escribir normalmente y me costó bastante tiempo,
porque me hacía falta mi papá.
Leyendo, haciendo la cuestión, lo mío es que yo comienzo de un verso simple, un verso sencillo
hasta la parte de un arte mayor. La Poesía tiene dos sistemas, un sistema que se llama arte menor y otro
sistema que se llama arte mayor, que son esenciales, que en la poesía libre de los versos hablados;
entonces yo me dediqué más que todo a escribir en la parte sencilla. Ya cuando yo tengo 20 años, yo
comienzo a hacer mis versos normales, versos libres, de arte mayor. Fue una cosa que me vino a la mente.
Yo me encomendaba todo el tiempo a mi papá para que me ayudara de noche, leyendo a Cruz Salmerón
Acosta, los libros de Cruz María, los Poemas de Cruz María, los que tenía a mi alcance.
Yo llegué a aprenderme hasta 50 Poesías de cada Poeta. Yo declamaba poesías por los bares, las
escuelas, me volvía loco, me gustaba la poesía, escribía mis cartas de amor en la poesía. También me fui
duchando en esas cuestiones hasta el sol de hoy, ¿Qué pasa? Hoy como te digo, la formación que tengo
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ahorita es la lectura. No tuve la cuestión académica, pero tengo la lectura. Hay que leer, yo les digo a mis
alumnos que hay que leer. Si no lees no vas a aprender nada. Esa lectura, ese conocimiento, lo estás
aprendiendo a través de la lectura y te queda un libro, pero ¿Qué pasa? Que el muchacho se va a internet,
te aparece una página, te describe cualquier cosa, pero el muchacho no interpreta. Eso el niño no lo
interpreta y tuve una vivencia con los viejos de Araya, con la gente que era mayor de edad.
Yo conversaba con ellos, me instruían, o sea, la escuela de la vida, la universidad de la vida lo
aprendí yo, fue aquí en Araya y te puedo hablar con franqueza que los viejos de Araya yo los respetaba
y les tengo bastante admiración. Por su modo de ser, que es lo que yo quiero hacer con la juventud, yo
les doy un taller a los niños de sexto grado, de que les doy el taller primero empezando con la Poesía,
¿Qué es la poesía?, ¿Qué es un verso?, ¿Qué es una rima?, ¿Qué es un hiato, un diptongo, un triptongo?
¿Cuáles son las palabras agudas, graves y esdrújulas? Eso lo tiene que aprender un niño, la acentuación
de las palabras. Entonces, se crea un vacío en él, no sabe definir y tener un buen diccionario al lado para
que busque las palabras. Claro, fíjate te voy a poner un ejemplo líquido, liquido y liquidó. Solo los
diferencia el acento. Líquido es agua, liquido es liquidar una cuenta, liquidar es una especie de matar
asesinar, quitarle la vida a alguien, esa es la diferencia del acento.
Una es grave o llana y una es aguda y otra esdrújula. Entonces, el problema está allí en esa
acentuación y muchas personas, incluso he visto hasta a maestros que fallan porque no tienen esa
dinámica de la acentuación de las palabras. Eso, yo quiero que los niños aprendan eso y que sepan definir.
Yo le decía hace poco, tuve una discusión con una muchacha, una discusión sana. Pero no fue de mal
gusto, pero la gente no quiere entender, por ejemplo, estatal es de estado y estadal es de estadía. Entonces
la Real Academia, a no me consta entiéndase la cosa, entonces la Real Academia acepta las dos cosas,
los dos términos estadal y estatal para referirse al Estado. Estatal es de Estado y estado es de estadía.
Tuve una estadía en la casa, me refiero a estatal con estado central o estado regional, estado Sucre. Eso
es lo que pasa y entonces volvemos otra vez, Anzoátega es el gentilicio del estado Anzoátegui. ¿Qué
pasa? Ahorita que la Real Academia aceptó Anzoatiguense y Sucrense para Sucre, no Sucreño; Sucreño
es para la ciudad de Sucre en Bolivia, entonces es el problema que mucha gente, personas, no quieren
entender porque les falta lectura y tú lo buscas en internet y casi no te aparece.
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Otro error en lo que te decía, mucha gente dice una cosa porque alguien se lo contó, pero quien se
lo contó, se lo contó una persona que haya leído bien. Así sí, pero no es así, por ejemplo, este que sucedió
que Cruz María Acosta como te expliqué que Cruz María Acosta aparece en una página de internet que
nació en la ribera del Golfo de Cariaco, no puede ser, debe decir así: Nació en Manicuare, cerca de la
ribera del Golfo de Cariaco. Eso es otra cuestión que tiene la gente, los límites. Nosotros no limitamos
con Nueva Esparta, nosotros limitamos con el Mar Caribe porque Nueva Esparta no limita con él. Porque
Nueva Esparta es una Isla, la gente no quiere entender eso.
Nueva Esparta tiene límites por el Mar Caribe, nosotros limitamos por la parte Norte con el Mar
caribe, por el este y por el Sur con el Mar Caribe. Lo que pasa es que se limita por el sur con el Golfo de
Cariaco, que es el mismo Mar Caribe, entonces la gente no quiere entender eso, la gente dice que nosotros
limitamos con Nueva Esparta, no es Nueva Esparta; el mite parte de lo más cercano que tienes. El límite
más cerca de tu casa es la carretera, entonces tu casa limita con la carretera y con la acera que está. Eso
es el límite, no puedes limitar con la Iglesia, nosotros limitamos con la carretera que da a la Iglesia.
Aquí está, la Aduana limita con lo más cercano: la vía que está aquí y detrás le quedan las salinas. Esos
son los límites.
Ah, otra referencia es cerca de la Iglesia, Agua Santa. Así que tiene que ser otra cosa es en cuanto
a los límites a kilometraje. A kilómetro. Yo medí un kilómetro con el kilometraje del carro no, no muchos
metros fallan. El estado Sucre tiene 612 km2. Hay otros que dicen 604 km2, eso sería lo de menos;
muchas cosas así por el estilo.
Javier: ¿Qué ha corregido?, ¿eso se lo ha dado el estudio que usted ha hecho?
Alejandro: Claro chico, hay que leer, leer. Hay que preguntarle a la gente lo que saben, qué significa
esto. Hay que preguntarles a los sabios del pueblo. Ok, esa gente, los sabios del pueblo, esa gente murió,
pero nos dejaron un legado, fíjate usted, aquí vivía un señor que se paraba allí, veía al viento. Vamos a
la parte de las salinas de Araya, la vamos a entregar por puerto de tabla, por decirte algo. Puerto de Tabla
era un sitio donde la gente iba a sacar la sal, vamos a entregar solamente Barlovento, porque ya tenía por
la brisa y la dirección del viento tenían en dónde había sal lo que llamaba una planchada más grande.
Plancha es el espesor de la sal. Es donde la sal es más gruesa o más delgada.
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Había que descargar eso en una experiencia. Los pescadores, la luna. ¿Hay luna? ¿No hay luna?
Vamos a pescar para tal parte, para cortar un árbol en cuarto menguante. Toda esa serie de cuestiones.
Los que pelean gallos, eso, correcto las plumas que está dando; si es giro, si es zambo, si es marañón;
cuándo se debe efectuar la pelea. Esa serie de cuestiones. Entonces yo aprendí toda esa serie de cuestiones
con la gente, escuchando a la gente.
Ahorita los muchachos no escuchan, no quieren escuchar. La gente está pendiente del folklore de
otra nación y está pendiente de la raspa canilla, del vallenato. No está pendiente de nuestro folklore del
estado Sucre y, ¿Cuál es el baile del Estado Sucre? No lo saben porque no están pendientes de eso y
porque las escuelas omiten esa información. Un maestro, mi papá, me decía que un hombre que llega por
primera vez a un pueblo tiene que conocer al Director de la escuela, al Prefecto del municipio o de la
parte de allí, al Director de sanidad y al Comandante del puesto de guardia; porque son las fuerzas vivas.
Si no conoces a éstos, no te identificas. Estás en el pueblo como omiso, pues están viviendo en un
pueblo, pero no sabes quién eres, ni a quién dirigirse, porque no conoces a la gente. Esa serie de
cuestiones que se fueron aprendiendo en el pueblo, pero se fueron olvidando y se han olvidado y se irán
olvidando porque no hay informantes, no hay información. Tampoco hay personas que hagan esa
cuestión, por eso decía yo que no te voy a dar una explicación fehaciente, no te voy a dar una explicación
de mentira. No me gustaría dártela.
Javier: Porque usted es una historia viva en este momento, ¿usted está explicando cada una de las cosas
que envuelve al municipio, a la península?
Alejandro: Claro yo le dije a la gente que la película Araya refleja la vida del pueblo de Araya, pero la
película de Araya se hizo en dos versiones. Y la gente dice: ¿Cómo es eso de dos versiones? Bueno,
Marcos Evangelista Pérez Jiménez que fue el presidente constitucionalista de la República de Venezuela
de entonces, llevó trabajo primero para acá. Marcó una guerra buscando una especie de ayuda en cuanto
a la referencia de la península de Araya y que alguien le sirviera y se encontró con José Miguel Gómez
Velutini. José Gómez Velutini se va a Caracas y le informa a Pérez Jiménez lo que está pasando. Es una
información. Es el hombre que estaba aquí. ¿Qué hizo Pérez Jiménez? Bueno le dio todas las
oportunidades a ese señor, pero que haga dos películas. Dos versiones. La Araya que está, la Araya vieja
que está y la Araya que estoy dejando.
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Así lo hizo él, pero la película reflejó más que todo la Araya de la sal. No reflejó la vivencia que
había hecho Pérez Jiménez, por ejemplo, no reflejó la refinería, el muelle que se hizo, eso no se reflejó
allí. No reflejó la cantidad de, como te digo, de canales que se hicieron para que no entrara el agua de
lluvia a la salina. No reflejó la casa y el hotel que se estaban haciendo para los ingenieros o representantes
del Ministerio de Hacienda que estaban en la época aquí. Así, esa serie de cuestiones pequeñas pero que
con el tiempo tenían que ver. Eso no se reflejó, eso ella (la película) se dedicó más a reflejar la salina y
las familias que estaban cerca de las salinas.
Eso es la película de Araya, ella obtiene un premio porque la película refleja cómo era la vida de
los pobladores de Araya, la parte del pueblo de Araya. No de todo el pueblo sino de la parte de los que
vivían allí cerca de las salinas. Eso causó como admiración, porque esa gente vivía en la miseria, más no
reflejó como tenía que ser Araya la película. Cómo comenzó Araya, ni cómo la encontró. Entonces la
película pasó dos años grabándose. Esa película aquí obtiene el premio y se fue de Araya, cuando ella
regresa y se le interrogó, pues, porque no había aportado un granito de arena de la película a la gente que
había trabajado allí, que eran desempleados, que eran viejos ya.
Era obvia la película y dijo que le dio unos reales a fulano de tal, que la había dado unos reales a
la Primera Dama de la República para hacer una guardería infantil y colocarla a nombre de otra persona
y toda esa serie de cuestiones, cuestiones que no venían al caso. Bueno hasta allí es referente en cuanto
a eso, pero fehacientemente la película de Araya no reflejó cómo la historia nuestra tiene que ser vista
por ustedes. Voy a poner un ejemplo que todavía se puede definir como un hecho real, después de los
guaiqueríes, que eran los primeros habitantes de Araya llegaron los españoles, verdad.
Después de ellos, vino gente a explotar las salinas por concesiones de ellos mismos. El gobierno
se las daba, ¡Mira, explota las salinas allí! Esos eran los referentes entonces de Araya, que tenían las
personas que también trabajaban. Así nos dejaron esa huella que dura. Aquí Araya se recuerda porque la
gente les preguntaba, pero ellos no fueron interesándose en eso pues. En explicar su historia. Por ejemplo,
esta aduana, donde estamos ahorita, este es un sitio referente a la historia de Araya. Aduana de Araya,
primera Aduana de Araya que está aquí, que se hacía aquí. Esta es una especie de consignación. Aquí se
traían las hamacas, las alpargatas, se traían las latas y se colocaban aquí en las adyacencias de aquí para
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que la gente las comprara. De aquí se llevaban, de este sitio se llevaban la sal, el pescado salado, el cuero
de chivo como te expliqué; para otras latitudes, para otros pueblos.
Entonces aquí en Araya la gente de lo que estaba pendiente era de cobrar los 15 o en la semana y
los 30. No se escribió la historia y se nos perdió la historia; oiga bien, se nos perdió la historia, no hubo
esa referencia histórica con el estado y con la península de Araya, todo con Araya pues, estamos ahorita
los que quedamos tratando de escudriñar, tratando de buscar dónde aparece la historia de Araya. El por
qué yo sé el proceso histórico de la salina de Araya. Todo eso se nos perdió y tenemos que ir a Caracas.
Yo fui a Caracas varias veces a buscar una referencia. Se dice que Araya fue fundada según un historiador
en el año 1625 por los Franciscanos. Manejábamos esa información. No era una información auténtica,
no era veraz, vamos a decir Cumaná tiene cuatro fundaciones. He allí el problema, Acuma de Castellón,
Gonzalo de Ocampo, Diego Fernández de Zerpa y Fray Pedro de Córdova.
¿Qué pasa con esas 4 fundaciones? Que no hay una fundación, que no hay una definición exacta
de cuando la fundaron; se dijo una fecha así y así se quedó la fecha, entonces muchos historiadores que
dicen que fue Pedro de Córdova, otros te dicen que fue Diego Fernández de Zerpa, otros que dicen que
fue Gonzalo de Ocampo y otros que dicen que quien fue, fue Acuma de Castellón; porque no hay una
definición de los escritores, de los hechos. Te voy a hacer una referencia para que la tengas escrita, hay
que tenerla grabada que la estoy diciendo yo, aquí se trajo en el año 1992, vino para acá Guillermo
Morón, y Guillermo Morón dijo aquí con toda esta gente que estaba aquí: “La historia la hacemos
nosotros, olvídate de esa historia, la hacemos nosotros”.
Es decir que yo puedo decir que esa silla no está allí porque la historia no es así. Chico hay que
decir la historia fehacientemente, como tiene que ser. Ahora cuando, Rafael María Baralt hace la primera
Historia de Venezuela, él se apoyó en documentos que tenían otra referencia que te voy a hacer, que
nadie o muy pocos la han dicho. No se pierde lo de Bolívar porque este O’Leary estaba al lado de Bolívar
escribiendo. Él era el escribiente de Bolívar, eso se pierde; porque en la historia de Bolívar muchas cosas
se desaparecieron. No hubo quien las escribiera, entonces O’Leary era quien estaba al frente de los
acontecimientos, por ejemplo, la batalla de La Victoria; esto te lo estoy diciendo con propiedad, si me
quieren demandar que me demanden, pero es así, yo lo veo desde ese punto de vista.
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A lo mejor estoy errado, pero bueno quien gana la Batalla de La Victoria no es José Félix Ribas;
grábate eso que me vengan a preguntar, porque si Tomás Morales perdón Tomás Morales estaba al frente
de Boves. Ok, quien llega a la Batalla de la Victoria, porque estaba vencido ya prácticamente José Félix
Ribas. Llega Vicente de Campo Elías y es el que, como te digo, es el que destruye a la tropa enemiga.
Los Ribistas se constituyen en bandadas, ese es el que gana la Batalla y porque se la gana a José Félix
Ribas, porque fue el primero, el que fue que estaba diciendo: “Hay que luchar por la patria. No podemos
optar entre luchar y morir, necesario es vencer”.
Toda esa serie de cuestiones y lleva a la gente allá a los muchachos a Jóvenes seminaristas y todo
ese tipo de cuestiones, los lleva para allá, entonces eso hay que decirlo que quien gana la batalla
propiamente es Campo Elías, pero eso no aparece, quien aparece es José Félix Ribas. ¿Te puede decir
esto así otro historiador? No lo dice, fue José Félix Ribas. ¿Es el primer referente que tienen ellos? Si es
José Félix Ribas, pero en realidad la batalla quien la gana es Vicente Campo Elías; fue el que trabajó el
refuerzo más fresco e hizo que las tropas huyeran. Entonces la batalla es ganada por José Félix Ribas.
Nuestros muchachos, que tenemos hoy, nuestros niños, nuestros jóvenes, nuestros viejos, nuestros
adultos; es Antonio José de Sucre, ese si peleó, si le echó guáramo a la cuestión. De edad de 12 años ese
señor merece todos los méritos, después de Bolívar es Antonio José de Sucre. Es tan reconocido que en
Colombia lo quieren como si fuera colombiano. Claro ese si peleó, ese no se encabronó como dice uno,
ese si peleó, eso hay que decirlo a los muchachos. No solo porque es el gran Mariscal de Ayacucho.
Fíjate todo lo que estoy diciendo. Yo te dije a ti pregúntame todo lo que quieras, me voy a dar el
gusto de que la gente entienda y que respeten a la gente y tienen que entender una cosa y para que la
gente sepa que uno está en la realidad, y que no estoy metiendo mentira y si tú no has leído, lee.
Anoche venía en el autobús y me dice un tipo que Manicuare es referente porque allí había maní.
Manicuare chico, en Manicuare no ha habido maní vale. ¿Qué relación de Maní hay en Manicuare?
Manicuare significa Manadero pez, algo que brota del fondo del mar. Allí en donde llaman el Soto, allí
frente a nosotros; hay un vertedero de un aceite. De allí viene el nombre de Manicuare y, además, yo
digo otra cosa, ese es un nombre indígena; chico para los indígenas que la gente va a buscar no, no,
nuestros pueblos se identifican por cuestiones de pájaros, por cuestiones de plantas. El Guamache viene
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por el árbol El Guamache. Taguapire viene por la mata de Taguapire, Tacarigua viene por el palo que se
utiliza para hacer una especie de bolla para los coches, de allí viene Tacarigua. Merito viene por el
nombre de un pez que es un mero pequeño. De allí viene el nombre del pez. Eso es el nombre que tiene
eso, la Angoleta por el pájaro ese que se llama Angoleta, Chacopata viene por los indios Chacopatas,
Guayacán viene por el árbol Guayacán, Caimancito porque supuestamente encontraron un caimán
pequeño allí en el pueblo. ¿Y por eso es que lleva ese nombre? Lleva ese nombre porque no vamos a
estar inventado.
Araya viene de Haraía, tierra que emerge o sobresale. Entonces por cuestiones Fonéticas se colocó
Araya ¿Haraía con H? Si se colocó Araya, es un apellido de un español que estuvo aquí; también puede
ser porque hay varios con apellido Araya en España, pero no es por más nada. La gente no puede estar
inventando vale, hay que decirle a la gente que si es A es A, si es B es B.
Compadre no puede uno andar inventándole a la gente mentiras, vale. Yo aquí no creo en eso.
Entonces me decía un muchacho que es profesor de la Universidad de Oriente, no sé, creo que era de la
UPEL, Profesor de la UPEL, me dijo que Manicuare es porque había maní, anoche en Carúpano. Pero
ven acá ¿Cómo es eso? Si yo vivo en Manicuare, vivo en Araya y nunca he visto una cuestión de eso.
Nunca he visto he visto los tubérculos de maní en esa broma, ¿Qué broma es eso chico? ¿Qué pasa con
ustedes? Es necesario que la gente lea, investigue.
Fíjense ustedes en el nombre mío: Alejandro Millán, El Capay, si Capay con Y griega. Fíjense
ustedes, eso no viene de nada; ese era mi papá que tiene un amigo que le decían Capay cuando eran
muchachos y eran muy amigos. Entonces como salían a pescar, el muchacho se fue y se resbaló; pegó la
cabeza contra la borda del bote y se mató. Entonces, mi papá dijo que cuando tuviera un hijo le pondría
El Capay. Mi nombre original era Alejandro Capay Millán; entonces mi mamá dijo que ese Capay no le
gustaba y le reclamó y me puso Ramón. He allí el problema. No es que indigna no, no. Capay porque mi
papá me puso ese nombre. Entonces la gente piensa que Capay porque capaba cochino; no, no chico.
Capay es por esto y esto. La gente no quiere entender, la gente tiene que entender lo que es la realidad
para poder compartir, para poder difundir con alguien cualquier información. Allí se está haciendo la
retroalimentación.
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Claro, yo digo esto según página tal. Te digo en el año 1899 llegó aquí Alejandro Humboldt; entra
por el puerto de punta de Araya, recorre la esencia del pueblo de Araya, lo que es la cuestión y se va
hacia Cumaná y de Cumaná regresa otra vez hacia laguna grande, la ve de lejos y no entra a laguna
grande. Pero es la referencia histórica de aquí de Araya. Recoge plantas, animales y toda esa serie de
cuestiones en el año 1957. Aquí llegan un serpentario, la gente de Araya que trabajó allá en el
campamento no recuerda nada de eso. Yo me acuerdo de eso; había serpientes de cascabel, había lo
que uno llama la lagartija, lo que uno llama machorro, había la iguana, había todos los reptiles que
teníamos aquí.
Había allí varias especies ¿Qué hacían con eso? Lo llevaban a la Universidad Central de Venezuela,
los llevaban en una cesta, los llevaban bien tapaditos. Nosotros velábamos que les echaran carne a los
animales, toda esa serie de cuestiones. Ratones a los reptiles que estaban allí y la gente no se acuerda de
eso. Bueno, pero vayan a la Alcaldía a preguntar por qué allí están las bases que se ven allí porque a la
gente les daba miedo asistir. A la escuela y a los niños les daba miedo ver las culebras. Total, total mi
papá me daba permiso y yo veía las culebras. Un serpentario pequeño, pero había sus culebras.
Cruz María Salmerón Acosta murió el 29 de Julio de 1929. Dice la historia, murió de una penosa
enfermedad. Cruz María Salmerón Acosta nació en Manicuare el 3 de enero de 1892 y murió en
Manicuare el 29 de Julio, oye bien, ¿Estás oyendo?
Jhanson: Sí, lo estoy oyendo y lo estamos grabando.
Alejandro: Murió en Manicuare el 29 de Julio de 1929, escribió varias poesías. Yo no tengo porqué
colocarle allí de que murió Cruz María; porque eso no viene al caso. Lo que viene al caso es que las
personas lo deben ver como Poeta, como persona. La vida privada de alguien no puede meterse nadie,
nadie. Aunque yo sea patrimonio cultural viviente del municipio, nadie tiene que investigarme mi vida
privada, porque es mi vida privada. Cruz María tuvo su vida privada. Murió haciendo Poesía, Poesía
Lírica. Que si en Venezuela hay dos poetas líricos, él es uno. Si hay uno solo, es él. Poeta reconocido en
América. Muy diferente a la Poesía de Vicente Hernández Hernández, quien estuvo más extenso en la
Poesía. Diferente a Salmerón Acosta. Entonces la gente discrimina a Vicente Hernández, porque era
pobre, no tenía recursos. Pero eso no tiene nada que ver con eso. Uno tiene que apreciar.
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Era un autodidacta, con tercer grado. Te escribe poesías extraordinarias. Eso hay que admirarlo
chico, eso es admirable. A Cruz María hay que admirarlo. A demás para que tú le vas a averiguar la vida
a Cruz María. ¿Por qué murió? Murió y más nada. Eso es todo. Hay una disyuntiva entre que si murió de
lepra que si no murió de lepra. No señor, eso es una falta de respeto. Murió y punto, más nada. Eso no
viene a la historia, eso no desvirtúa a Cruz María como Poeta. Eso es todo.
Alejandro Millán, Alejandro Millán es un hombre que estudió la historia, que le gusta la historia,
las crónicas. Es cronista de nuestro estado. Lo de cómo yo vivo, que si tengo 20 mujeres; eso no le
interesa al pueblo, lo que les interesa es lo que yo aporto hacia el pueblo, para que al pueblo le permita
estar en la historia, permanecer en la historia y permanecer como historia. Porque aquí se perdió. Aquí
no había quien la escribiera. ¿Quiénes podían hacerlo? Los que estaban pendientes de cobrar su semana,
los 20, los últimos. Quince y último pues. Eso fue así, pues. ¿Por qué no aparece escrito pues?
Mi papá; aquí existieron 3 personajes, pon allí Felipe Santiago Ramos González, Ramón Augusto
Mago; eso va de mayor a menor, y Ángel Vicente Hernández. Tres fenómenos que eran autoridad. A
esos caballeros los comisionó el doctor Velutini para que hicieran un estudio de catastro aquí en Araya.
De colocarle los nombres a las calles; a los tres, José Gregorio Velutini, un ingeniero jovencito, el primer
ingeniero que llegó a Araya fue ese señor. ¿Qué pasó? Comenzaron el trabajo, comenzó Angito
Hernández; la calle España le colocó mi papá calle la perrera. Le colocó calle Rosa España. Le colocó
calle hospital a la calle (…), colocó la calle principal de Araya, que va desde el comando, le colocó Ángel
Vicente Hernández.
Calle concentración, calle 23 de enero, calle Brion, calle tropical, calle jardín le colocó Ramón
Augusto Mago. ¿Qué pasó? Cuando iban a continuar con su tarea alguien le dijo a Velutini que no eran
perezjimenistas. Velutini se quitó de allí, los tres le dijeron así: yo pertenezco a Acción Democrática, le
dijo Ramón Hernández a Velutini. Mi papá era guardia y trabajaba aquí y le dijo: oye señor Velutini, yo
soy margariteño. Yo soy URDista. ¿Qué le hizo Velutini? Lo sacó de aquí, para no botarlo. Mandó a mi
papá para la aduana, a Angito lo mandó para las salinas y mandó a Ramón Mago a una cooperativa que
estaba aquí, la mandó a poner para su casa, no me acuerdo por dónde.
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Esa serie de cuestiones compadre se vislumbró porque eran hombres inteligentes, extraordinarios
que se podían conversar con ellos. Con su carácter, pero se podía conversar con ellos. Eso es lo que yo
quiero hacer en el presente, que la gente entienda de que hay alguien, un precedente que diga esto, y esto
y esto. ¿Cómo se yo eso? Porque ellos lo decían pues y allí comenzaron los 3, eran 3 amigos. Ese señor,
Ramón Mago tiene poesías en un libro, mi papá y los otros a un lado. Entonces, yo le pregunté al hijo
por los libros y me dijo: no, eso se perdió. Él se fue para Mochima y de Mochima para Puerto la Cruz y
murió por allá. Augusto Mago, un compositor y violinista, un músico pues. Entonces, lo que te quiero
hacer referencia es que esos señores se iban a hacer cargo de ordenar la cuestión, pero como no eran
Perezjimenistas, el trabajo se quedó así.
Jhanson: Y las calles que ellos les pusieron los nombres, ¿todavía existen?
Alejandro: Todavía existen, pero les cambiaron los nombres.
Jhanson: Entiendo, le cambiaron los nombres.
Alejandro: Coño, si vale. Calle José Antonio Páez, la calle del hospital, calle Sanabria. Una cosa que
fue mal. No fue mal, no. Sino que la gente no se habituó a recordar eso. Ah ¿Por qué yo me acuerdo?
Porque yo vivía allí. Hay personas mayores que yo que no se acuerdan de eso. ¿Y por qué (él) te
acuerdas de eso? Porque yo viví con ellos eso.
En el año 1962, gana un premio y no se lo dan porque la poesía era superior a la de los que estaban
allí. Después que lo nombraron; no usted quedó fuera de concurso porque esa poesía es muy fuerte, de
mayor envergadura. Porque no podía participar con una poesía alusiva a Nueva Esparta, y él participó.
Era de aquí, de Araya, la poesía la llevó Octavio Vásquez para allá, el director de la escuela. La lleva
para allá y obtiene el primer lugar, entonces el jurado dice que es un hombre cualificado y que los demás
candidatos no tenían la cobertura, la misma fluidez. Es para decirte, por ejemplo, el cabello blanco; él te
decía el cabello lirio. Lirio de nieve. La naturaleza te la reflejaba con palabras distintas. Los dientes de
marfil. Y ganó, ganó bien. ¿Qué pasó? El jurado se retractó. No, no este participante no puede competir;
éste no es un poeta calificado.
Y pasó conmigo también; el pueblo nuestro no agradece eso vale. “El Capay no es profesional”;
bueno yo no soy profesional, ¿Cuál es el problema? ¿Yo tengo que ser profesional para decirte que para
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las salinas de Araya tienen que pasar un mes para que puedan producir sal? Al ingeniero que estaba allí,
yo andaba al lado de él y sé cómo es. Yo tengo tesis de grado que hicieron alumnos con las salinas, yo
las tengo guardadas; todavía están vigentes. La gente no quiere entender que como yo no soy licenciado,
no quieren aceptar que yo estoy en la verdad, ¿Qué edad tienes tú?
Jhanson: 32.
Alejandro: ¿Y tú?
Javier: 23.
Alejandro: Yo tengo 62.
Jhanson: Bueno yo lo que veo es que lo que usted ha dicho, yo pienso que la gente. . .
Alejandro: ¿Otro poeta va a decir, otro poeta como yo va a decir que Vicente Hernández Hernández es
el poeta de Araya? No lo dice, no lo dice. El poeta de Araya es Ángel Vicente Hernández Hernández.
Porque ese es el Poeta, hizo lo que estoy haciendo yo; hizo lo correcto en el verso de arte mayor, lo hizo
perfecto. Allí lo tienes. Ese es un poeta, sin haber estudiado en una universidad. Pero es que es grande.
Jhanson: Pero es que lo que yo quiero decirle es eso. Que no vamos a decir que no hayan estudiado en
una universidad ni nada. Pero la práctica los llevó, la vida los enseñó a eso. A ir perfeccionando su poesía
y por eso usted trata de reconocer lo que ellos hicieron y mejorar lo que hicieron.
Alejandro: Es que yo no puedo ir para atrás, tengo que ir para adelante.
Javier: Ahora, ¿qué tiempo lleva usted dando clases en las Escuelas, enseñando a los niños las cosas?
Alejandro: Tengo 2 años
Javier: Tenemos entendido que ha visitado varios estados, ¿cuáles?
Alejandro: Yo he estado en todos los estados. Hablando referente a las cuestiones poéticas. Cómo se
refleja la décima en los cantos populares, cómo se refleja en los cantos navideños la poesía popular, toda
esa serie de cuestiones en diferentes espacios. Pero lo que a me molesta es que la gente no quiere
entender, no quieren entender de una vez por todas; miren señores tenemos que unirnos todos; vamos a
unificarnos, por la historia. Yo coloqué, no se situ la viste, ¿Tú fuiste al castillo? La colocaron en una
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tabla; una poesía sobre la historia del castillo. Yo te digo que, si lo hace otra persona que no soy yo, la
colocan en mármol. Le dan otra connotación que no sea esa. La ponen por ponerla, no sienten eso vale.
Jhanson: ¿Y usted se acuerda de esa poesía, señor Alejandro?
Alejandro: No, no me acuerdo. Tengo que buscarla. Eso fue rapidísimo.
Javier: Bueno señor Alejando, ha sido un rato agradable esta mañana conversar con usted.
Alejandro: El gusto es mío, vengan cuando quieran a la península.
Jhanson: Con mucho gusto.
Consideraciones finales
Esta entrevista con Alejandro “Capay” Millán trasciende el diálogo circunstancial para convertirse
en un testimonio de vida; confirma que los hombres de su temple no desaparecen, sino que se multiplican
en la trascendencia de su obra. Su labor como historiador, galeronista y defensor de las raíces culturales
de la Península de Araya constituye un faro indispensable, cuya luz guiará a las futuras generaciones en
la búsqueda de sus propios orígenes.
Su especial y manifiesto amor por estas tierras, por su geografía de sal, su gente recia, sus rincones
históricos y sus sabores ancestrales, quedará para siempre impregnado en el tejido del recuerdo colectivo.
El Capay no solo narró la historia; él la habitó y la protegió, convirtiendo la tradición oral en un escudo
contra el olvido.
Este homenaje póstumo pretende honrar la coherencia de su pensamiento, la lucidez de su talento
y esa incansable voluntad de ser, por encima de todo, la voz de su pueblo. Su legado no es solo un registro
del pasado, sino un mapa vivo e imprescindible para navegar los desafíos del presente y entender la
complejidad de nuestra identidad. Araya perdió a un hombre, pero la cultura venezolana consagra a un
maestro cuya palabra seguirá resonando en cada verso y en cada rincón de la península que tanto amó.
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Declaración de conflicto de intereses y originalidad
Conforme a lo estipulado en el Código de ética y buenas prácticas publicado en Perspectivas. Revista
de Historia, Geografía, Arte y Cultura, los autores, Aguilera Carvajal, Javier José y Rodríguez
Chauran, Jhanson Francisco, declaran al ComiEditorial que no tienen situaciones que representen
conflicto de interés real, potencial o evidente, de carácter académico, financiero, intelectual o con
derechos de propiedad intelectual relacionados con el contenido del manuscrito de la entrevista:
Enseñanza de la poesía en la transmisión cultural de Araya: añoranzas, memoria y reflexiones de
Alejandro “Capay” Millán, en relación con su publicación. De igual manera, declaran que, este trabajo
es original, no ha sido publicado parcial ni totalmente en otro medio de difusión, no se utilizaron ideas,
formulaciones, citas o ilustraciones diversas, extraídas de distintas fuentes, sin mencionar de forma clara
y estricta su origen y sin ser referenciadas debidamente en la bibliografía correspondiente. Consienten
que el Comité Editorial aplique cualquier sistema de detección de plagio para verificar su originalidad.
Los autores declaran que, en la preparación de este manuscrito, no se utilizaron herramientas de
inteligencia artificial generativa para la redacción de textos o interpretación de datos.